Un proyecto con vistas al mar. Una familia que quería una casa funcional pero a la vez elegante y con tonos veraniegos. En el comedor se proyectaron piezas con mucha personalidad, como complementos textiles, luminarias, cuadros o espejo. En cada una de las habitaciones se quiso plasmar la personalidad de cada uno de los integrantes de la familia. El resultado de la reforma fue un espacio moderno y acogedor.

Pequeños lujos en la Costa Brava










